AMÉRICA DEL SUR: “La Alianza del Pacífico”

América del Sur XIILa Alianza del Pacífico es una iniciativa de integración regional conformada por Chile, Perú, Colombia y México. Costa Rica se encuentra muy avanzada en el proceso de negociación para su adhesión.

La presencia de México y la futura incorporación de Costa Rica introducen una novedad en el planteo de este bloque en tanto rompe con la tendencia actual de separar América del Sur por un lado y América Latina por el otro.

La Alianza tiene numerosos miembros observadores, entre los cuales se destacan Estados Unidos, la República Popular China, India, Alemania, Reino Unido, Francia, Paraguay, Ecuador y Uruguay.

Fue creada en 2011 y su objetivo principal es ser un espacio de articulación política, económica y comercial. Además, busca tener una proyección internacional, especialmente con vistas al eje Asia-Pacífico.

Entre sus potencialidades, se destaca una población de 212 millones de personas y un nivel de crecimiento que alcanzó desde 2005 un promedio de 4,6%.

Su principal tarea se encuentra actualmente relacionada con los aspectos económicos, centrándose en la promoción de las exportaciones, lograr una mayor competitividad y generar puestos de empleo en sus estados miembros. Para ello, se conformó como un área de libre comercio que ya se extiende al 92% de los productos que se comercializan al interior del bloque.

De hecho, es en este rubro donde se cosecharon los primeros logros del proceso: en 2014 fue el bloque que más inversión extranjera directa recibió en la región, superando al MERCOSUR. Esto se debe a que sus miembros son considerados a nivel internacional como países confiables y atractivos para realizar inversiones.

Esta es una diferencia importante respecto de otros bloques regionales como el MERCOSUR o la UNASUR, concentrados actualmente en la dimensión política con énfasis en la concertación.

ÁFRICA: “Ruanda: a 20 años del genocidio”

ElAfrica XII 6 de abril, se conmemoró en Kigali, capital de Ruanda, el veinteavo aniversario del genocidio que azotó a ese país en 1994.

Durante la ceremonia, a la que asistieron varios jefes de Estado, se encontraba también el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, quien en su intervención se lamentaba por la pobre actuación del organismo mundial al que representa había tenido durante todo el proceso que envolvió el genocidio.

En efecto, ahora se tiene conocimiento de que días antes de que comenzara la masacre, el comandante Romeo Dallaire, jefe de la UNAMIR (Misión de Asistencia de Naciones Unidas para Ruanda) fue avisado por un informante anónimo de los detalles sobre el plan diseñado por milicias auspiciadas por el gobierno para llevar a cabo las matanzas de tutsis y hutus moderados en todo el país.

Sin embargo, la respuesta oficial de Naciones Unidas ante el aviso de Dallaire no sólo fue que no se inmiscuyera, sino que además se ordenó el retiro del 90% de las fuerzas de seguridad.

Así, el 7 de abril de 1994, un día después de que el avión que transportaba al presidente de Ruanda (quien pertenecía a la etnia hutu) fuera derribado, comenzaroncien días de asesinatos, violaciones y mutilaciones. Estos actos no solamente fueron perpetrados por milicias entrenadas, sino también por civiles comunes que días antes habían sido inundados con propaganda de odio contra los tutsis y sus simpatizantes.

El número de víctimas se estimó en 800.000, además de miles de desplazados.

A pesar de que la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de 1948 y el Estatuto de Roma establecen claramente la denominación jurídica de genocidio e implementan medios para su castigo, en el caso de Ruanda aún hay casos abiertos en espera de sentencia y los sobrevivientes no han recibido ningún tipo de “justicia restaurativa”.

PAÍSES EMERGENTES: “INDONESIA: hacer un millón de amigos y cero enemigos”

MIST INDONESIA TENER UN MILLÓN DE AMIGOS Y CERO ENEMIGOS.Durante la presidencia de Susilo Bambang Yudhoyono (que lleva aproximadamente 10 años en el cargo y es comúnmente conocido como SBY) Indonesia ha incrementado su presencia internacional.

Este logro ha sido resultado de una política exterior denominada “hacer un millón de amigos y cero enemigos”.

La esencia de esta política implica mejorar las relaciones con cada nación a través de lazos bilaterales o instituciones multilaterales.

Esta formulación se encuentra en completa sintonía con el activo rol  de Indonesia en la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés) y cercana cooperación con India, Australia y la República Popular China.

A ello es necesario agregar la expansión de la diplomacia indonesia por América Latina y África, representada, por ejemplo, en la visita presidencial de 2012 a México, Ecuador y Brasil.

Asimismo, esta política de mostrarse amigable frente al mundo, desempeña un rol clave en consolidar la llegada de inversión extranjera directa, alcanzando una cifra récord en 2013 principalmente de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur.

El secreto de tener un millón de amigos y cero enemigos consistió en mantener un justo equilibrio entre posicionamientos basados en la neutralidad y la no intervención en cuestiones internas (caso de Siria, Egipto y la cuestión de los derechos humanos en China), y los intentos por consolidar la democracia en la región (caso de Myanmar).

Por último, como señala un diplomático indonesio[1] Indonesia cuenta con algunos amigos más próximos que otros, al modo de Facebook, donde se acumulan viejas amistades junto con nuevos conocidos y personas con las que no se comparte una verdadera amistad. Para Indonesia, éste sería el caso de las difíciles relaciones con Malasia, Arabia Saudita y Timor Oriental.


[1] Santo Darmosumarto, “A millón friends, zero enemies:  the Facebook way” en The Jakarta Post. Octubre de 2011. Disponible en: http://www.thejakartapost.com/news/2011/10/02/a-million-friends-zero-enemies-facebook-way.html

ANÁLISIS: “Los derechos de los niños y la Santa Sede”

El Análisis rebecapasado mes de enero tuvo lugar la emisión de un documento de gran relevancia para el mundo entero. Esto por el cambio de paradigma que comienza a dilucidarse y por la reivindicación de las víctimas a las que hace justicia.

El Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, que es un órgano de expertos independientes que supervisa la aplicación de la Convención sobre los Derechos del Niño, emitió el segundo documento de Observaciones finales sobre el Segundo Informe Periódico[1] de la Santa Sede. En este documento fueron denunciados varios de los temas delicados que ha defendido o escondido la Iglesia por siglos. Dichas denuncias benefician la protección de los derechos humanos de las y los niños, pero sobre todo las denuncias han evidenciado el cambio del equilibrio de poder en la comunidad internacional.

La gran revolución de protección y promoción de los derechos humanos, la cual tomó fuerza en 1945 con el fin de la Segunda Guerra Mundial, da hoy un paso más. Con ello, reconfigura el equilibrio de poder de la comunidad internacional.

¿Y por qué es tan importante este documento? Porque visibiliza los permanentes abusos y actos de impunidad cometidos por individuos e instituciones bajo la jurisdicción del Estado Vaticano, entre ellos el abuso sexual de más de 10.000 niños en todo el mundo. Además, el documento sienta la posibilidad de que las víctimas tengan acceso a una reparación integral del daño. Y también porque por primera vez un órgano internacional cuestiona temas torales de la doctrina católica: planeación familiar, estereotipos de género y homosexualidad.

Esto no es un tema menor si se contempla que en el mundo hay más de 1.100 millones de católicos[2], la gran mayoría de ellos educados en los valores y juicios morales de dicha iglesia. La visibilización de que las prácticas de la Santa Sede incumplen la Convención sobre los Derechos del Niño, significará un avance en la promoción y respeto de los derechos humanos de toda la sociedad.

Además, es de gran importancia porque por primera vez se cuestionan oficialmente las declaraciones discriminatorias de la Iglesia sobre las y los adolescentes de la comunidad LGBTTI (lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero e intersexuado) y los niños criados por parejas del mismo sexo. Igualmente, se critica la preferencia que se la ha dado a la reputación de la Iglesia y sus miembros ante el interés superior de los menores de edad.

La publicación del documento promueve la protección de derechos como la igualdad y la no discriminación, así como el acceso a la justicia o los derechos sexuales y reproductivos, entre otros.[3] Además, es un paso adicional para que los profesantes y practicantes del catolicismo disminuyan actos de estigmatización social y de violencia, eliminen estereotipos de género y eviten injerencias arbitrarias en la vida privada y la honra de los menores de edad. Es decir, garantiza el desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social de las y los niños.

El documento mostró, fundamentalmente, el cambio en el equilibrio de poder en el sistema internacional. La Santa Sede dentro de la comunidad internacional se erige como sujeto del Derecho Internacional. Esto se da no sólo por sus poderes como soberano del Estado Vaticano, sino también por su primado espiritual universal como institución suprema de la Iglesia Católica. Dicha primacía la legitimó para que incluso en los años en que estuvo privada de base territorial (entre 1870 y 1929) continuara operando como sujeto de derecho internacional, recibiendo y enviando agentes diplomáticos y concluyendo actos regulados por el derecho internacional[4].

El Informe del Comité de los Derechos del Niño visibiliza prácticas y declaraciones violatorias del derecho internacional de los derechos humanos. Las cuales, valga decir, resultan perjudiciales para un sector de la población que merece de atención reforzada: las y los niños.

No cabe duda que la publicación del Informe constituye un paso más para exigirle a la Iglesia Católica una nueva ética, más acercada a la realidad actual de protección a derechos humanos. Al mismo tiempo, las denuncias y recomendaciones del Informe lastiman la legitimidad moral y la solidez de principios con los que contaba la Santa Sede para actuar en la comunidad internacional.

Hoy por hoy, la Iglesia tendrá que aprender a desenvolverse en un sistema que le exige el respeto y aplicación de las normas que regulan las relaciones entre Estados; es decir, que se sujete a las reglas del juego sin más excepciones. Pero, ¿cuánto tendrá que cambiar la doctrina católica para adaptarse a las reglas?

13/04/2013

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[1] ONU, Observaciones finales sobre el Segundo Informe Periódico de la Santa Sede, Comité de los Derechos del Niño (CRC/C/VAT/CO/2), Febrero 2014.

[2] “Presentación del Anuario Pontificio 2013”, Vatican Information Service, disponible en http://www.vis.va

[3] ONU, Convención sobre los Derechos del Niño, Asamblea General (RES 44/25), Noviembre 1989.

[4] John Ranson García, “La Santa Sede como sujeto del Derecho Internacional”,  en Revista de Marina, Chile 2003, disponible en http://revistamarina.cl/revistas/2003/1/Ranson.pdf

PERFILES HISTÓRICOS: MUSTAFA KEMAL ATATÜRK

MUSTAFA KEMAL ATATÜRK

Mustafa Kemal Atatürk, fue un militar y político turco.Mustafa Kemal Atatürk La primera Guerra Mundial había aniquilado tres imperios: el Ruso, el Austro-Húngaro y el Otomano. Atatürk fue quien lideró la transición del último. Promotor de la Gran Asamblea Nacional que derrocó al sultán, impulsó de manera dictatorial una serie de reformas que transformarían para siempre a Turquía. Adoptó todos los cánones occidentales: abolición de la ley religiosa, declaración de la laicidad, introducción de las maneras de vestir occidentales, institución del voto femenino, votación de una nueva constitución, además de la adopción de un código civil europeo y hasta la sustitución del alfabeto árabe por el latino. Sus reformas fueron tal radicales, que incluso en Europa era visto como un progresista. En su afán de unificar y modernizar al país, también marginó a las minorías griega y kurda, de modo de constituir una única etnia turca. En una época de fuertes nacionalismos, los utilizó para transformar culturalmente e industrializar a una nación, la mayoría de las veces por la fuerza. Mao Zedong se inspiraría en Atatürk cuando realizó su Revolución Cultura y el Gran Salto Adelante en la China comunista, treinta años después. También Gamal Nasser, en Egipto, seguiría sus pasos. A pesar de la modernización, el autoritarismo de Atatürk fue replicado por sus sucesores. Hoy en día, las protestas en Turquía claman por una democratización de la política, en un país que no se siente ni enteramente europeo ni enteramente musulman.

GLOSARIO: “BID”

BIDEl Banco Interamericano de Desarrollo (BID) fue creado en 1959 y tiene su sede en Washington D.C. Cuenta con 48 miembros y su presidente es Luis Alberto Moreno, de nacionalidad colombiana.

El objetivo del BID es disminuir la pobreza en América Latina y el Caribe y, a su vez, fomentar un desarrollo duradero y sostenible. El BID es hoy en día el banco de desarrollo más grande del mundo y sirve de modelo para otras instituciones similares.

Los países miembros se dividen en prestatarios y no prestatarios. Los países prestatarios son veintiséis y tienen el 50% de los votos en el directorio. Se dividen en dos grupos, dependiendo la cantidad máxima de financiamiento que pueden obtener. Por regla general, el BID debe utilizar el 40% de su financiamiento para promover la equidad social en América Latina y el Caribe. Veintidós países son no prestatarios, es decir que no reciben financiamiento alguno, pero sí se benefician de las reglas de adquisiciones del BID, ya que solo los países miembros de esta organización se benefician de los servicios y suministros de los proyectos que financia.

Se le ha criticado muchas veces al BID de no cumplir con estos objetivos. Se le ha acusado de que sus proyectos que buscan proteger el medioambiente, en realidad lo dañan. Y que en general tienen un impacto negativo sobre las poblaciones indígenas, ya que provocan un desplazamiento y migración forzada de las poblaciones.

Uno de los proyectos que más controversia ha generado es el financiamiento de un gasoducto peruano en Casimea. Este proviene de Amazonia y pasa a través de Perú hasta una reserva marítima en las costas del Pacífico. El caso presenta un dilema ya que si bien al completar las obras Perú verá un incremento de un 1% en su PBI, el proyecto viola leyes ambientales internacionales.

DERECHO INTERNACIONAL: “Sobre la matanza de ballenas en la Antártida: el Programa de investigación de Japón”

ElMatanza de ballenas caso se abre en mayo de 2010, cuando Australia sometió a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) la revisión de acciones realizadas por Japón en su Programa de Investigación de Ballenas bajo permiso especial en la Antártida (JARPA II, por sus siglas en inglés). Éstas no eran compatibles con las obligaciones contraídas por Japón en la Convención Internacional para la Regulación de la Ballenería.

El programa JARPA, instaurado en 1982, tenía como objetivo investigar sobre las ballenas y ecosistemas marítimos de la Antártida. Para su estudio  se consideraron un número de ballenas que serían sacrificadas. Sin embargo, este número aumentó considerablemente y en los 18 años que duró JARPA, más de 6700 ballenas fueron asesinadas. El proyecto de JARPA II contemplaba cuatro especies diferentes de ballenas, las cuales serían sometidas a métodos letales para su investigación.

En este sentido, Australia afirmó que JARPA II no es un programa de investigación científica. Asimismo, aseguró que Japón había violado varias de las obligaciones contraídas en la Convención: la obligación de no capturar ni matar ballenas para fines comerciales; la obligación de no realizar la caza de ballenas de aleta en el Santuario del Océano Austral y la obligación de no realizar la captura, matanza o venta de ballenas.

La Corte estableció que los métodos y cantidad de ballenas que serían sometidas en el desarrollo de JARPA II sobrepasaban cantidades razonables y no concordaban con los parámetros establecidos por el artículo 8 de la Convención Internacional para la Regulación de la Ballenería, pues éste permite únicamente la caza de ballenas con fines de investigación y con métodos apropiados para cumplir con los parámetros de una “investigación científica bien concebida”. Por estas razones, la CIJ ordenó que Japón cesara los permisos emitidos para la ejecución del Programa JARPA II y se interrumpiera la matanza de ballenas.

FOTOGRAFÍAS: “Frontera sudafricana”

Fotografia Frontera sudafricanaLa imagen, captada por Henk Kruger y ganadora del segundo puesto en World Press Photo 2008, muestra el momento exacto en que un hombre cruza la frontera entre Sudáfrica y Zimbabwe, abandonando este último país debido a la hiperinflación y el desempleo crítico.

Cifras oficiales señalan que durante aquel año Sudáfrica recibió aproximadamente 96.000 inmigrantes por mes, sin contar los ilegales, que como demuestra la fotografía, intentan cruzar a toda costa.

ANALISIS: “Actualizando la Revolución Naranja”

Mapas juntosEn los últimos meses, el gran tema de la política internacional ha sido Ucrania, un Estado dividido étnica y lingüísticamente, y con dos grandes vecinos que intentan atraerla a sus respectivas áreas de influencia: Rusia y la Unión Europea.

Es necesario entender que la situación actual estalló y tiene sus orígenes en las calles de Kiev, colmadas de manifestantes, banderas y cánticos contra el gobierno, no en 2013, sino en 2004.

Ambos movimientos de protesta, el de 2004 y el de 2013-2014, están ideológicamente relacionados: en ambos se buscaba un acercamiento a Europa.

Como veremos, uno fracasó y el otro parece haber triunfado, aunque aún no esté dicha la última palabra.

En 2004 se producía la denominada Revolución Naranja, consistente en protestas masivas contra el fraude durante las elecciones de ese año, en las cuales Viktor Yanukóvich se impuso sobre Viktor Yushchenko por un escaso 0,5% de los votos. Exacto: el mismo Yanukóvich que abandonó el poder el febrero pasado.

Además de pedir mayor democracia, lo que había detrás de la Revolución Naranja era un claro intento de escapar de la influencia rusa y abrazar a Europa Occidental.

Luego de más de un mes de intensas protestas, en diciembre de 2004 se convocó a nuevas elecciones dónde finalmente arrasó Yushchenko con 52% de los votos, con Yulia Tymoshenko como primera ministra. Ambos, líderes durante la Revolución Naranja y pro-europeos[1], colmaron de esperanzas y expectativas de cambio al país.

En este contexto, la situación de Ucrania en 2013 se entiende como una actualización de la Revolución Naranja, una puesta al día de dichos acontecimientos, un nuevo intento de los sectores pro-occidentales de volcarse inexorablemente a la Unión Europea. Cosa que efectivamente consiguieron, al firmar el tan deseado Pacto de Asociación.

Sin embargo, hay que recordar como continuaron los hechos en 2004, ya que pronto se acabarían los sueños e ilusiones con los intentos de Yushchenko de disolver el Parlamento y las divisiones en la coalición gobernante que resultaron en el alejamiento de Tymoshenko, siendo reemplazada luego de algunos meses por Yanukóvich, en medio de nuevos acuerdos para mantener la gobernabilidad.

En 2010 se presentaron a las elecciones Yanukóvich, Tymoshenko y Yushchenko, obteniendo este último apenas el 5% de los votos. El líder de las facciones pro-rusas consolidó su poder como presidente (ver imagen) y asumió la tarea de sacar del ajedrez político a la “princesa del gas” a través de acusaciones de corrupción y abuso de poder. Lo consiguió y permaneció en prisión hasta 2014.

El ascenso de Yanukóvich borró los últimos vestigios de la Revolución Naranja, hasta que a finales de 2013 tomó la decisión de firmar un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea. Ante esta situación, el gobierno ruso intercedió ofreciendo ventajas económicas para impedir la firma de este acuerdo.

Esto hizo que la Plaza de la Independencia de Kiev se colmara nuevamente de manifestantes, tal como había sucedido en 2004. También posibilitó que a Occidente se le iluminaran los ojos ante una nueva posibilidad de atraer a Ucrania a sus filas.

De esta forma, Ucrania volvía a las primeras planas de los diarios con las escenas de violencia extrema y represión que antecedieron a la destitución de Yanukóvich en febrero de 2014, cerrando un nuevo círculo de la política ucraniana.  Yulia Tymoshenko fue puesta en libertad y lanzó su candidatura a la presidencia.

Al igual que luego de la Revolución Naranja, un grupo de pro-occidentales gobierna el país, atando el destino a la Unión Europea. Aunque como sucedió en 2007 con el fracaso de Yushenko, las esperanzas podrían desvanecerse en las urnas y girar nuevamente hacia el bando pro-ruso.

Así, luego de las elecciones del próximo mayo, los ojos del mundo se preguntarán si conseguirá el nuevo presidente (o presidenta) evitar cometer los errores y la falta de estrategia política del pasado.


[1] Sin apuros, luego de la victoria electoral, el “equipo naranja” se concentró en acercar el país a Occidente, tratando de superar obstáculos para ingresar a la OTAN y a la Unión Europea.